DEA dice que cárteles socavan política y justicia en El Salvador

Un informe de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA) indica que buena parte de la violencia en El Salvador, además de Guatemala y Honduras, obedece a choques entre los cárteles mexicanos de Sinaloa y Los Zetas.

La Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA) está preocupada porque los cárteles de Sinaloa y los Zetas socavan la estabilidad política y judicial y ha elevado la corrupción en la justicia penal en países como El Salvador, Guatemala y Honduras.

Thomas Hernández, jefe de operaciones de la DEA, planteó ese hecho, el miércoles pasado, al comparecer ante una comisión especial del Senado de los Estados Unidos en el que habló sobre las amenazas de esos dos cárteles en Centroamérica.

Parte del informe lo recoge el periódico mexicano “El Universal”. El diario lo empleó como su titular principal en su edición de ayer domingo en el que alertan que Estados Unidos está preocupado porque los cárteles mexicanos socavan a Centroamérica.

De acuerdo con la DEA, los cárteles de Sonaloa y Los Zetas se disputan, con las pandillas centroamericanas, las rutas del tráfico de drogas, lo que disparó la violencia en países como Guatemala, El Salvador y Honduras que registran altas tasas de homicidios.

Pero, además de ello, a la DEA le preocupa, según Hernández, que la presencia de los cárteles muestren efectos políticos y hasta de corrupción en la justicia penal de cada uno de esos tres países. De acuerdo con la DEA, por Centroamérica pasa el 95% de la cocaína, heroína y preculsores químicos que tienen como destino los Estados Unidos.

La debilidad institucional de Guatemala, El Salvador y Honduras la aprovecharían los narcotraficantes para trasegar esos productos por la región. Hernández dijo ante el Senado: “Estas empresas criminales prosperan en la zona donde el control del gobierno es débil. El tráfico de drogas tiene el potencial para alimentar la corrupción y la inestabilidad en todos los países”.

Violencia y droga
La DEA dice que, en buena medida, el aumento de la violencia en Centroamérica obedece a la participación de los cárteles mexicanos de Sinaloa y Los Zetas en toda la región.

Para esa organización, “Centroamérica es una ruta clave de tránsito para la cocaína, heroína (e ingredientes) de metanfetamina que llega a México con destino a Estados Unidos”. Según ssus informes, en ese corredor se está dando la batalla de los poderosos cárteles mexicanos y los traficantes locales de drogas por el control de los corredores de contrabando”.

“Tanto en Guatemala como en El Salvador la tasa de muerte es ahora mayor que durante sus guerras civiles”, dice el informe de la DEA. Recordó que, en Guatemala, dos de cada cinco asesinatos están relacionados con drogas.

Los cárteles mexicanos estarían “explorando las fronteras porosas, la corrupción gubernamental y a las policías mal equipadas”.

El informe menciona que Panamá, Honduras y Guatemala son los principales puntos de trasiego de drogas de Sudamérica; el tráfico marítimo es el método más usado con lanchas rápidas, semisumergibles y buques pesqueros. La DEA reconoce que el tráfico de carga en contenedores de barcos por los puertos de Centroamérica es cada “vez más preocupante” en la mayoría de los países.

Las preocupaciones aumentan para la DEA porque dicen que las autoridades marítimas de países como El Salvador están mal entrenadas, mal equipadas y sin fondos suficientes, además de la corrupción.

Para las autoridades de la DEA, cuando la cocaína llega a Centroamérica, sale de Guatemala o Belice por vía terrestre hasta México, por la carretera Panamericana y otros pasos fronterizos.

Sugiere a gobierno despistolizar
Astor Escalante, exviceministro de Seguridad, no duda que el narcotráfico sea uno de los factores que causa el alto nivel de violencia en El Salvador. Pero cree que el gobierno sí tiene margen de maniobra para cambiar la tendencia de los homicidios.

“No deja de impactar que países como Costa Rica y Nicaragua tienen menores niveles de violencia, aunque hay bastante tráfico. Si se combina con pandillas, agrava la situación”, consideró.

Escalante valoró, aún así, que las autoridades tienen responsabilidad de reducir la delincuencia y buscar mecanismos nacionales e internacionales para hacerlo. Aseguró que todo apunta a que están buscando esos mecanismos, pero no los han logrado encontrar. “No se ve un plan que impacte sensiblemente, sí tienen margen de maniobra las autoridades”, concluyó.

Dos temas en los que sugiere avanzar con contundencia fueron propuestos, dice, por el FMLN y por el mismo Mauricio Funes cuando no era Presidente del país: la despistolización y mecanismos para golpear las finanzas del crimen organizado.

80%
de los homicidios en El Salvador son cometidos con arma de fuego, según la Policía Nacional Civil.

95%
de droga (cocaína, heroína e ingredientes químicos de la droga) hacia EE.UU. pasa por la región.
Fuente: http://www.elmundo.com.sv/

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